Somos el Club Atlético Alvarado, un club de barrio que nació el 21 de junio de 1928 en Mataderos, en Mar del Plata. Todo empezó con un grupo de pibes que se juntaba a jugar al fútbol y a charlar en el bar y almacén “Puente Alvarado”, hasta que un día decidieron dejar de hacer solo picados y armar un club en serio.
La primera comisión directiva la encabezó Francisco Rojo como presidente. Lo acompañaban Pedro Blasche, que hacía de secretario, y Damián Álvarez, tesorero y dueño del clásico almacén del barrio. Con el tiempo, el “Torito” fue ganando lugar en la ciudad y se volvió un símbolo deportivo y social, siempre identificado con el azul marino y el blanco.
Desde el comienzo, Alvarado quiso competir en serio. Arrancó en la Liga Marplatense de Barrios y enseguida empezó a pelear cosas importantes. Entre 1950 y 1953 salió campeón cuatro años seguidos. En 1952 logró algo muy especial: ganó el torneo de Primera y también el de Segunda División. Esa racha hizo que la dirigencia se animara a dar un paso más y pidiera la afiliación a la Liga Marplatense de Fútbol. En 1954 el club empezó a jugar en la Primera B de la liga oficial y ahí llegó el primer gran salto.
En 1964 llegó otro momento clave: el ascenso a la Primera División de la Liga Marplatense. A partir de ahí, Alvarado quedó instalado entre los clubes fuertes de la ciudad. El punto más alto de esa etapa fue el 25 de septiembre de 1977, cuando el equipo le ganó 4–1 a General Mitre y gritó campeón por primera vez en la máxima categoría marplatense. Para muchos hinchas, ese título marcó a fuego al club del Matadero.
Ese campeonato abrió la puerta a la página más famosa a nivel nacional: el Campeonato Nacional 1978, la única vez que Alvarado jugó en la Primera División de AFA. De ese torneo todos recuerdan el 5–0 a San Lorenzo en el viejo Gasómetro, el 6 de diciembre de 1978. Fue una goleada histórica, de esas que todavía se nombran como una de las grandes sorpresas del fútbol argentino y que puso al Torito de Mar del Plata en boca de todo el país.
A partir de los años 80, el club fue alternando entre los torneos de la ciudad y los distintos formatos del ascenso federal: Torneo Regional, Torneo del Interior, Argentino A, Argentino B y después Federal A. En el medio llegaron más alegrías en la Liga Marplatense, con títulos en 1990, 1992, 1997 y 2012, y varias campañas nacionales que hicieron crecer el nombre del club. En la temporada 2011/12, Alvarado se quedó con el Torneo Argentino B, un paso importante que lo afirmó en la tercera categoría y acompañó el crecimiento institucional.
En los últimos años, el club tuvo momentos de mucha exposición. En 2008 logró el ascenso al Argentino A (después Federal A), aunque al año siguiente volvió a bajar. En 2012 regresó a esa categoría al vencer por penales a Deportivo Roca, en la recordada “Batalla de Roca”. Y en 2018 se midió con Boca Juniors en los 32avos de final de la Copa Argentina, en el estadio Ciudad de Lanús – Néstor Díaz Pérez. Ese partido también fue especial porque significó la despedida oficial de un ídolo, Ezequiel “Trapito” Ceballos, que volvió del retiro para jugar su último encuentro con la camiseta del Torito.
Para nuestro club, el 23 de junio de 2019 fue un antes y un después: Alvarado logró el ascenso a la Primera B Nacional (hoy Primera Nacional) en la serie frente a San Jorge de Tucumán. El gol de Emiliano López, en un partido que terminó interrumpido por la protesta del rival, selló la llegada del Torito a la segunda categoría del fútbol argentino. El club se mantuvo allí durante seis temporadas seguidas, con triunfos muy recordados, como el 4–0 a Nueva Chicago, hasta que en octubre de 2025 perdió la categoría tras caer ante Arsenal en Sarandí. Desde 2026, Alvarado vuelve a competir en el Torneo Federal A, con una idea clara: seguir trabajando para regresar a la Primera Nacional.
Más allá de las campañas y los resultados, Alvarado se caracteriza por el trabajo con sus inferiores. De su semillero salió, entre otros, Jorge Mario Olguín, campeón del mundo con la Selección Argentina en 1978. Se formó en el club y debutó en la Primera de Alvarado antes de pasar a San Lorenzo y llegar al fútbol grande. En la actualidad, el Torito sigue proyectando jugadores al profesionalismo y mantiene su papel como uno de los formadores más importantes del fútbol marplatense.
En cuanto a las rivalidades, el clásico histórico es con Cadetes de San Martín y también existe una competencia tradicional con el River Plate marplatense. En las últimas décadas tomó fuerza el cruce con Aldosivi, al que la prensa bautizó como el “clásico marplatense”. Después de años sin jugarse por hechos de violencia en los 90, el duelo volvió oficialmente en la Primera Nacional 2024: empate 0–0 en el primer partido y triunfo 1–0 de Alvarado en la revancha, en el estadio José María Minella.
Hoy, el Club Atlético Alvarado sigue siendo un club de barrio con llegada nacional, muy ligado a Mataderos y a toda Mar del Plata. Combina competencia profesional, trabajo en inferiores y distintas acciones sociales. Su historia —con títulos locales, partidos inolvidables, ascensos, descensos y generaciones de jugadores formados en casa— es el punto de apoyo desde el que el Torito mira y planifica su futuro.